Infraestructura Actual de Operadores Móviles
Arquitecturas de Red 4G/5G
La transición de 4G a 5G representa mucho más que un simple incremento en velocidad; implica una reimaginación completa de la arquitectura de red. Las redes 4G LTE utilizan una estructura relativamente centralizada donde el EPC (Evolved Packet Core) gestiona el tráfico de datos con componentes como MME, S-GW y P-GW interconectados en una jerarquía definida.
En contraste, la arquitectura 5G NR (New Radio) adopta un enfoque fundamentalmente diferente mediante el concepto de Core Network basado en SBA (Service-Based Architecture). Esta arquitectura descompone las funciones monolíticas en microservicios independientes que pueden escalar dinámicamente, facilitando la implementación de nuevas capacidades sin interrupciones del servicio.
La separación del plano de usuario y el plano de control en 5G permite una gestión de tráfico más eficiente, creando caminos optimizados para diferentes tipos de servicios. Por ejemplo, el acceso local a contenido puede enrutarse directamente sin pasar por el núcleo central, reduciendo latencia y congestión.
Bandas de Frecuencia y su Importancia
El espectro radioeléctrico es un recurso finito que determina fundamentalmente las capacidades de una red móvil. Para 5G, los operadores utilizan tres categorías principales de bandas:
Bandas de baja frecuencia (<1 GHz): Estas bandas, como la de 700 MHz, ofrecen excelente propagación y penetración en edificios, siendo ideales para cobertura amplia en zonas rurales y suburbanas. Sin embargo, su capacidad limitada de datos restringe las velocidades máximas alcanzables.
Bandas medias (1-6 GHz): El rango de 3,5-3,8 GHz constituye la "banda principal" para 5G en España y Europa, ofreciendo un equilibrio entre cobertura y capacidad. Estas frecuencias permiten velocidades de varios cientos de Mbps con una cobertura urbana razonable.
Bandas milimétricas (mmWave, >24 GHz): Las frecuencias en 26 GHz y superiores proporcionan capacidades multi-gigabit pero con alcance muy limitado, requiriendo células pequeñas densamente desplegadas. Estas bandas son cruciales para aplicaciones de ultra-alta velocidad en entornos específicos como estadios, centros comerciales o campus universitarios.
La estrategia de los operadores consiste en combinar estas bandas en implementaciones en capas, proporcionando cobertura continua con bandas bajas mientras se despliegan selectivamente bandas altas para capacidad adicional donde sea necesario.
Diferencias entre MNO y MVNO
Los Operadores de Red Móvil (MNO) y los Operadores Móviles Virtuales (MVNO) representan dos modelos fundamentalmente distintos en el ecosistema de telecomunicaciones:
Los MNO poseen y operan su propia infraestructura de red, incluyendo estaciones base, espectro licenciado y equipamiento central. En España, Movistar, Vodafone, Orange y MásMóvil constituyen los principales MNO. Esta propiedad de infraestructura otorga control total sobre la calidad de servicio pero implica inversiones masivas en equipamiento y mantenimiento.
Los MVNO no poseen infraestructura propia sino que alquilan capacidad de red a los MNO, enfocándose en servicios diferenciados, nichos de mercado específicos o propuestas de valor alternativas. Existen diferentes niveles de MVNO:
- MVNO completos: Operan sus propios sistemas de facturación, atención al cliente y pueden gestionar parte del enrutamiento.
- MVNO ligeros: Principalmente revenden servicios del MNO anfitrión con mínima infraestructura propia.
Esta diferenciación impacta directamente en la experiencia del usuario. Mientras que los MNO pueden priorizar a sus clientes directos durante congestiones de red, los usuarios de MVNO podrían experimentar degradación de servicio en tales circunstancias. Sin embargo, la regulación en España garantiza estándares mínimos para todos los operadores.